En este artículo hablamos de la disfunción mitocondrial y de cómo hacerle frente a través de un estilo de vida que tenga en cuenta la alimentación
Qué son las mitocondrias
La célula consta de un núcleo, que contiene el ADN (sus instrucciones genéticas) y dentro de la célula flotan otros elementos, entre ellos, las mitocondrias, conocidas como las centrales energéticas de la célula.
La mayoría de las células de tu cuerpo contienen mitocondrias. Algunas contienen muchas más que otras. Cuanta más energía necesita una célula concreta, más mitocondrias debe tener.
Por ejemplo; las células del cerebro, de la retina, del corazón y del hígado contienen muchas más mitocondrias, porque las tareas de pensar, ver, bombear la sangre y procesar las toxinas requieren mucha energía.
Las células necesitan combustible para llevar a cabo muchas funciones como construir, mantener y reparar los tejidos y eliminar los residuos tóxicos a través del hígado, riñones, pulmones, heces y transpiración.
Las toxinas pueden ser exógenas (proceden de los medicamentos, pesticidas, herbicidas, contaminación ambiental, nicotina, alcohol) o exógenas (residuos del funcionamiento básico de la célula).
Las mitocondrias también se encargan de organizar la muerte celular. Cuando la mitocondria da la señal, la célula se abre para inundarse de calcio, que la mata en una especie de “suicidio” o de muerte programada (apoptosis).
Las células que no se mueren cuando les llega su hora siguen creciendo a costa de todas las demás y se convierten en tumorales.
Fatiga y actividad mitocondrial
Las mitocondrias producen ATP, la moneda energética de la célula. Las mitocondrias necesitan determinados ingredientes para producir ATP de manera eficiente.
Los esenciales son el oxígeno, la glucosa, la coenzima Q10 y los cuerpos cetónicos que se producen a partir de las grasas.
Si no recibes determinados nutrientes en cantidad suficiente o estás expuest@ a demasiadas toxinas y metales pesados como plomo, mercurio y arsénico, producirás ATP de manera menos eficiente, lo que conduce a:
- Tus células producirán menos energía y puede que no sean capaces de realizar todas sus funciones.
- Tus células generarán más residuos de los necesarios en forma de radicales libres que generan envejecimiento prematuro celular.
- Las mitocondrias sometidas a un esfuerzo excesivo, empiezan a desintegrarse. Cuando la célula tiene menos mitocondrias, las que quedan están sujetas a una carga mayor para producir la energía necesaria. Esta sobrecarga de las mitocondrias puede transmitir al núcleo la señal de que ha llegado la hora de morir y, entonces, la célula se suicida prematuramente.
Síntomas de disfunción mitocondrial
Existen una serie de signos y factores que pueden hacerte sospechar que sufres o tienes más riesgo de padecer disfunción mitocondrial como:
- Más de 50 años. Con la edad se van reduciendo los niveles de Coenzima Q10.
- Migrañas o cefaleas tensionales crónicas.
- Otras enfermedades crónicas: diabetes, insuficiencia cardíaca, hepatitis C, fibromialgia, hipotiroidismo, tiroiditis de hashimoto, enfermedades autoinmunes, etc. Las enfermedades crónicas son la manifestación más evidente de la disfunción mitocondrial.
- Exposición ambiental a metales pesados (entorno laboral o residencial con mucha contaminación ambiental).
- Vives en una ciudad.
- Consumes alcohol con regularidad.
- Tomas medicamentos.
Medicamentos que provocan alteración mitocondrial
Las estatinas (para bajar el colesterol) reducen los niveles de la coenzima Q10 generando con frecuencia calambres musculares o cansancio.
Otros medicamentos que afectan a la Q10 son: antidepresivos tricíclicos, benzodiazepinas, sulfonilureas, diuréticos tiazídicos, betabloqueantes y paracetamol.
Medicamentos que afectan al metabolismo y a la absorción de las vitaminas del grupo B:
- B12: omeprazol y otros inhibidores de la bomba de protones, colchicina, metformina y vitamina C a alta dosis.
- B9 o ácido fólico: anticonceptivos orales, antiepilépticos, sulfamidas y corticoides.
- B6: anticonceptivos orales, hidralazina, penicilamina, ciclosporina, corticoides, azatioprina y antituberculosos.
- B2: alcohol, antidepresivos tricíclicos, haloperidol, clorpromazina y clozapina
Los diuréticos y los antiácidos también pueden entorpecer la absorción de minerales como zinc y selenio.
Recuerda que la toma de complementos nutricionales puede afectar a la absorción de algunos minerales y vitaminas, por lo que debes consultar siempre con tu nutricionista antes de tomarlos.
Cómo corregir la disfunción mitocondrial
Para garantizar una correcta actividad mitocondrial, es conveniente suplementar la dieta con un complemento multinutriente que aporte coenzima Q10, un complejo de vitaminas del grupo B: tiamina (vitamina B1), riboflavina (B2), niacinamida (B3), ácido pantoténico (B5), ácido fólico (B9) y cianocobalamina (B12); minerales (azufre, zinc, selenio, magnesio, hierro y manganeso) y antioxidantes (polifenoles, resveratrol y vitaminas C y E).
Los antioxidantes neutralizan los radicales libres, son como un equipo de limpieza que reducen el riesgo de daño asociado a estos desechos de las reacciones celulares. ¡Pero ojo! un exceso de antioxidantes también puede producir oxidación.
Cómo activar las mitocondrias
En caso de mucha fatiga, se puede incorporar ácido alfa-lipoico, N-acetil-L-carnitina y N-acetilcisteína. Mi consejo es que debes acudir a un nutricionista con experiencia para que tu dieta sea adecuada al tipo de disfunción mitocondrial que padeces.
Enfermedad mitocondrial
Es un grupo de trastornos causados por disfunciones en las mitocondrias. Estas enfermedades pueden afectar casi cualquier órgano o sistema del cuerpo, ya que las mitocondrias son esenciales para el funcionamiento celular.
Su diagnóstico puede ser complejo e incluir:
- Análisis genéticos.
- Biopsia muscular para evaluar la función mitocondrial.
- Resonancia magnética y otros estudios por imágenes.
- Medición de metabolitos en sangre y orina, como el lactato y el piruvato.Su
Causas
Las enfermedades mitocondriales pueden ser hereditarias o adquiridas y suelen originarse por mutaciones en:
- ADN mitocondrial (ADNmt), heredado exclusivamente de la madre.
- ADN nuclear (ADNn), que también contiene genes responsables del correcto funcionamiento de las mitocondrias.
Síntomas
Los síntomas varían según el tipo de enfermedad y los órganos afectados. Entre los más comunes están:
- Fatiga crónica y debilidad muscular.
- Problemas neurológicos: convulsiones, retraso en el desarrollo, neuropatías.
- Alteraciones cardíacas, como cardiomiopatías.
- Problemas digestivos, como dificultad para tragar o intolerancia a ciertos alimentos.
- Pérdida de audición o visión.
- Diabetes y trastornos metabólicos.
Acidosis láctica
Tratamiento de la enfermedad mitocondrial
Actualmente, las enfermedades mitocondriales no tienen una cura definitiva.
El enfoque terapéutico se centra en aliviar los síntomas y ralentizar la progresión de la enfermedad mediante un abordaje multidisciplinario:
Tratamiento farmacológico: existen varios suplementos y vitaminas que mejoran la función mitocondrial: coenzima Q10, L-carnitina, riboflavina, L-arginina y vitaminas A, B, C, E y K3.
Terapia nutricional: una dieta adecuada que proporcione el correcto aporte de macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) y micronutrientes (vitaminas y oligoelementos) puede ser beneficiosa.
Es importante evitar ayunos prolongados y realizar comidas regulares con una proporción alta de carbohidratos o suplementos calóricos para prevenir la activación de la oxidación de ácidos grasos, lo que podría afectar negativamente la función mitocondrial.
Rehabilitación y fisioterapia: el ejercicio físico aeróbico controlado puede mejorar la tolerancia al ejercicio y reducir la fatigabilidad en formas de afectación periférica.
La fisioterapia y, en algunos casos, la logopedia, son recomendables para mantener la movilidad y la función muscular.
Atención psicológica: el apoyo psicológico o psiquiátrico para el paciente y su familia puede aliviar el impacto emocional y social que estas enfermedades pueden conllevar.
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Mil gracias por la información con lenguaje ciudadano, lo que proporciona mayor entendimiento.
Gracias por tu comentario Martha, intentamos informar con rigor pero de forma clara y concisa. Un abrazo!!
Excelente información, me gustaría preguntar en base a su experiencia, cuál o que línea de suplementos sería la mas recomendable, gracias.
Hola Pedro, en consulta suelo recomendar Physiomance Mitocondria/Gold